El nuevo delito de moda. La Marihuana

El nuevo delito de moda. La Marihuana

 

El “delito de marihuana” normalmente se encuadra dentro de los delitos contra la salud pública, regulados en los arts. 368 y siguientes del Código Penal.

La conducta típica no es simplemente “tener marihuana”, sino realizar actos de:

  • cultivo;
  • elaboración;
  • tráfico;
  • venta o distribución;
  • promoción, favorecimiento o facilitación del consumo ilegal;
  • posesión con finalidad de tráfico.

La norma principal es el art. 368 del Código Penal.

2. Bien jurídico protegido

El bien jurídico protegido es la salud pública, no solo la salud individual de una persona concreta.

Por eso, el delito se configura cuando la conducta tiene una dimensión de difusión, distribución o facilitación a terceros. El consumo privado o la posesión para autoconsumo, por sí solos, no suelen integrar delito penal.

3. Conductas típicas

A. Tráfico o venta

Es el supuesto más claro. Incluye:

  • vender marihuana;
  • distribuirla gratuitamente a terceros;
  • actuar como intermediario;
  • transportar droga para su entrega;
  • guardar droga destinada a venta;
  • preparar dosis para distribución.

No es necesario que se haya consumado una venta concreta si existen indicios suficientes de destino al tráfico.

B. Posesión con ánimo de tráfico

La posesión puede ser delito cuando no se considera destinada al autoconsumo, sino a la distribución.

Los indicios habituales son:

Indicio Relevancia
Cantidad elevada Puede exceder el consumo propio razonable
Droga dividida en dosis Indicio de preparación para venta
Bolsitas, envoltorios o recipientes Indicio de distribución
Báscula de precisión Indicio relevante de tráfico
Dinero fraccionado Puede vincularse a ventas
Mensajes de venta Indicio directo
Entradas y salidas de compradores Indicio de menudeo
Falta de acreditación de consumo propio Debilita la tesis de autoconsumo

C. Cultivo de marihuana

El cultivo puede ser delito si está orientado al tráfico o a facilitar el consumo de terceros.

No todo cultivo es automáticamente delito. Hay que valorar:

  • número de plantas;
  • fase de crecimiento;
  • cantidad final estimada;
  • si el cultivo es interior o exterior;
  • si es visible o accesible a terceros;
  • existencia de lámparas, ventilación, transformadores, secaderos;
  • consumo propio acreditado;
  • reparto o destino a terceros;
  • conexión eléctrica fraudulenta u otros delitos asociados.

Un cultivo reducido para autoconsumo privado puede quedar fuera del delito, pero un cultivo organizado o de producción relevante puede ser tratado como tráfico.

4. Penas básicas

Para cannabis/marihuana, que normalmente se considera sustancia que no causa grave daño a la salud, la pena básica del art. 368 CP es:

Conducta Pena
Cultivo, tráfico, elaboración, distribución o posesión con ánimo de tráfico Prisión de 1 a 3 años
Además Multa del tanto al duplo del valor de la droga

El propio art. 368 permite imponer la pena inferior en grado cuando el hecho sea de escasa entidad y las circunstancias personales del culpable lo permitan, salvo que concurran agravaciones relevantes de los arts. 369 bis o 370 CP.

5. Supuestos agravados

El art. 369 CP prevé penas superiores en grado y multa más alta cuando concurren circunstancias agravantes. Entre ellas:

  • participación de autoridad, funcionario, docente, sanitario o trabajador social actuando en su cargo;
  • hechos realizados en establecimientos abiertos al público por responsables o empleados;
  • facilitación a menores, personas con discapacidad o personas en tratamiento de deshabituación;
  • cantidad de notoria importancia;
  • adulteración o mezcla que aumente el daño;
  • comisión en centros docentes, penitenciarios, militares, de rehabilitación o sus proximidades;
  • uso de violencia o armas.

6. Organización delictiva

El art. 369 bis CP agrava significativamente la pena cuando los hechos se cometen por integrantes de una organización delictiva.

Para cannabis, como sustancia normalmente no considerada de grave daño, la pena puede llegar a:

Supuesto Pena
Integrante de organización delictiva Prisión de 4 años y 6 meses a 10 años
Jefes, encargados o administradores Pena superior en grado

7. Extrema gravedad

El art. 370 CP prevé penas superiores en uno o dos grados cuando:

  • se utilizan menores o personas con discapacidad para cometer el delito;
  • se trata de jefes o encargados de organizaciones;
  • la conducta es de extrema gravedad.

La extrema gravedad puede apreciarse, entre otros casos, cuando la cantidad excede notablemente la notoria importancia, se usan buques, aeronaves o estructuras internacionales, o concurren varias agravantes.

8. Diferencia con sanción administrativa

No debe confundirse el delito penal con la infracción administrativa.

Conducta Consecuencia
Consumo privado Normalmente no delito
Tenencia para autoconsumo en domicilio Normalmente no delito
Consumo o tenencia en vía pública Sanción administrativa
Posesión con indicios de tráfico Delito penal
Venta o distribución Delito penal
Cultivo para tráfico Delito penal

La tenencia o consumo en lugares públicos, aunque no sea para tráfico, constituye infracción grave conforme al art. 36.16 de la Ley Orgánica 4/2015, con multa de 601 a 30.000 euros: Ley Orgánica 4/2015, arts. 36.16 y 39.

9. Cantidad: importancia práctica

La cantidad no determina por sí sola el delito. Es un elemento importante, pero debe valorarse junto con el resto de indicios.

Esquema orientativo

Cantidad/situación Valoración habitual
Poca cantidad para consumo inmediato Autoconsumo; si es en vía pública, sanción administrativa
Cantidad moderada sin útiles de tráfico Zona discutible; dependerá del consumo acreditado
Cantidad elevada Mayor riesgo penal
Cantidad elevada + dosis + báscula + dinero Indicios fuertes de tráfico
Plantas aisladas para consumo propio Puede discutirse la atipicidad penal
Plantación organizada Delito probable

10. Elementos probatorios habituales

En procedimientos por marihuana suelen ser relevantes:

  • acta policial;
  • pesaje bruto y neto;
  • análisis de sustancia y THC;
  • informe toxicológico;
  • reportaje fotográfico del cultivo;
  • número de plantas;
  • fase de crecimiento;
  • estimación de producción;
  • teléfonos móviles y conversaciones;
  • dinero intervenido;
  • básculas y embalajes;
  • informes de consumo habitual;
  • antecedentes;
  • declaraciones de testigos o supuestos compradores.

11. Posibles líneas de defensa

Dependiendo del caso, las defensas habituales pueden girar en torno a:

  1. Autoconsumo
    Argumentar que la sustancia era para consumo propio y no para tráfico.
  2. Ausencia de ánimo de tráfico
    Rebatir indicios como básculas, dinero, división en dosis o mensajes.
  3. Escasa entidad del hecho
    Solicitar la aplicación del subtipo atenuado del art. 368, párrafo segundo.
  4. Falta de prueba suficiente
    Cuestionar que la acusación haya probado más allá de duda razonable la finalidad de tráfico.
  5. Nulidad de entrada, registro o intervención
    Si hubo defectos en la autorización judicial, consentimiento, cadena de custodia o actuación policial.
  6. Error en pesaje o valoración
    Distinguir peso bruto, peso neto, humedad, sustancia útil y THC.
  7. Consumo compartido
    En algunos supuestos, puede alegarse que no existía tráfico sino consumo entre personas determinadas y sin difusión a terceros, aunque es una defensa muy dependiente de los hechos.

12. Conclusión

El delito de marihuana en España no se basa simplemente en consumir o poseer cannabis, sino en su proyección hacia terceros: vender, distribuir, facilitar el consumo ilegal, cultivar para tráfico o poseer con esa finalidad.

La frontera entre autoconsumo, sanción administrativa y delito penal depende de:

  • cantidad;
  • lugar de intervención;
  • forma de presentación;
  • útiles encontrados;
  • mensajes o contactos;
  • destino de la sustancia;
  • prueba del consumo propio;
  • existencia o no de organización o reparto.

En términos prácticos: la clave es acreditar o descartar el ánimo de tráfico.